lunes, 26 de octubre de 2009

Mucho ruido y pocas nueces

A veces pasa (las más) que  uno se queda por debajo de sus propias expectativas.
Dicho sea sin acritud...


4 comentarios:

Gabor dijo...

No se como te lo imaginabas, a mi me gusta, oye. :D Espero que el desinflón sirva para darte un soplo de ánimos y retomar nuevos proyectos.

Nabraaa!

Antonio Navarro dijo...

Las expectativas son engañosas, nos hacen ver distorsionada la realidad, te lo digo yo, que lo sé de buena tinta.
¿Quién me dijo alguna vez que la única opción es seguir adelante?... Creo que fue un buen amigo.
Por cierto: viendo estos monicos, me apetece mucho que nos lleves al corazón de las tinieblas.

JDCanales dijo...

Gabor: Pues mejor, mucho mejor... así me los imaginaba. Uno tiende a confundir sus deseos con la realidad, ¡qué le vamos a hacer!
De ánimos no andamos mal últimamente, a dios gracias. Ahora bien, de tiempo...
Abrazos

Antonio: Que sí, que sí.. .Hagamos caso a ese amigo tan listo/listillo. Hay que seguir siempre adelante, a ver que hay río arriba. Aunque sospechemos seriamente que allí se agazapa el horror...el horror..
Más abrazos!

Raúl dijo...

A ver, pues yo lo veo muy bien; unos colorinchis chulos que le den el ambiente que ya se intuye, y listo.
Y que todos nos imaginamos las cosas mil veces mejor de lo que luego nos salen, porque así es la imaginación, que no tiene límites la jodía.
Pero vamos, ni horror (pronunciación en inglés), ni leches.

Nabrá.