lunes, 20 de octubre de 2008

No somos nada

La muerte del ego puede ser dolorosa, pero si consigues sobrevivir a tan traumática experiencia, renaces como un hombre nuevo. Entonces te das cuenta de que en la vida hay muy pocas cosas importantes, que además no suelen tener mucho que ver con arte o artesanía alguna.

Esta es una enseñanza extraída tras unos cuantos años trabajando en animación. Un oficio en el que inviertes un enorme esfuerzo, lo mejor de ti mismo, para que al final tu aportación no sea más que una gota en el océano de una serie o película. Apenas unos instantes de metraje, un personaje perdido en una multitud, un paisaje en el que nadie tendrá tiempo de recrearse. O aún más duro de tragar, un trabajo invisible que otros rematarán por ti, dándole un acabado final fluctúa entre lo sublime y lo infame, según los casos.

Un buen día te das cuenta que el trabajo colectivo engrandece. Te sumerges en la mística de muchas voluntades para un sólo objetivo. Aprendes gracias a lo que ves a tu alrededor y descubres con humildad que no es tan horrible que tu nombre quede oculto bajo el paraguas de la obra colectiva, pues ésta es la que al final tiene más probabilidades de pervivir.

Y al final, la cosa tiene un agradable regustillo democrático.

Post Data técnica: Las imágenes son páginas de workbook que hice para la película “Los Reyes Magos” dirigida por Antonio Navarro (¡no dejes de visitar su blog!) una de las personas que más sabe de tebeos y de animación del mundo mundial...

PD. Abundando sobre el tema, hay un excelente artículo en inglés (como todos los que allí son publicados) en el recomendabilísimo blog Illustration Art.







15 comentarios:

Mar dijo...

Y sin un puntito de ego no podríamos ni llegar a formar parte del colectivo, pues si no aportamos nada, si no somos nada en él, somos prescindibles.
La justa medida, el equilibrio: ¡qué difícil!

Eso... o algo parecido :-D

Besitos... divagando

RAULE dijo...

Supongo que nos pierde el deseo de perdurar, dejar algo tangible a los que vienen detrás. Qué felices seríamos si sólo nos importara el mero intento, el esfuerzo sin recompensa.
Un abrazo, Juan!

TERESA VALERO dijo...

Ah, ser humano incorformista... cuando trabajas en grupo sueñas con el individualismo, cuando la creación es individual echa uno de menos ser parte de un proyecto colectivo. Es un lujo poder hacer ambas cosas.

Ter.

jon juarez dijo...

Pues si, pues si, cuanta razón. Aunque no termino de saborear ese regustillo democrático... pero con consenso o sin él, sigue siendo un gran placer!!

Sònia dijo...

un trabajo envidiable:)

saludos!

Mandralisca dijo...

very nice work men

Raúl dijo...

Queremos tenerlo todo: disfrutar y sentirnos arropados formando parte de un grupo genial que nos valore y respete por quiénes somos individualmente; destacar en el grupo, pero buscando ser objeto de las miradas y el cariño de los demás. Ahhh, la utopía de la sociedad perfecta que buscamos en todas partes, en el trabajo, con la familia, los amigos... (;>
¡Sólo queremos amor!(;D

Es obligatorio divagar, ¿no?

Nebur dijo...

Sólo una palabras para alimentar un poco ese pequeño ego que seguro debes tener por ahí escondido en algún rinconcillo y que también conviene alimentar de vez en cuando: !La calle nevada es una maravilla de perspectiva...me encanta!!los que venís de la animación que gran calidad tenéis y con la ayuda de los blogs os estamos descubriendo muchos de los mortales!
!Cuidado con el ego,eh!

Abrazos.

Juan Díaz Canales dijo...

¡Gracias a todos por vuestros comentarios, amig@s!
Tengo poco o nada que añadir a vuestras ponderadas opiniones. Yo diría que efectivamente nadie está exento de ego, pues la muerte del mismo supone la anulación del individuo. Pero por otra parte, la dinámica que se crea cuando uno busca el necesario equilibrio entre, lo individual y lo colectivo, le da color, sabor y forma a la vida.
Y en esas andamos...
¡Abrazos para todos!

Sergio Melero dijo...

He dado con tu blog ahora mismo y, que decir, me parece alucinante. Tienes un dominio de la perspectiva, el dibujo de figura y el color que me deja anonadado.

Sigue así, compañero!

juanberrio dijo...

ummm, interesante tema...
suscribo totalmente el comentario de teresa.

saludos

Gerald dijo...

Your panels are so inspiring. I know what I'm doing this weekend! Attempt at storyboarding :D

Antonio Navarro dijo...

Aunque la mayoría de los espectadores de una peli no lleguen a ver nuestro trabajo, ni siquiera sepan de los procesos complejos necesarios para hacer animación, siempre nos queda esa sensación (cambiante, ambigua, ya sé…) que a veces se da, de que lo que hacemos está bien hecho, que hemos dado lo mejor de nosotros en ese dibujo. Posiblemente sea un esfuerzo al servicio de la historia más estúpida y más banal, pero no hay trazos perdidos, cada línea marcada, cada composición ensayada, cada búsqueda nueva, nos sirve mucho más que para su destino inmediato.
Nadie había hecho workbooks en España (que lo que hay aquí no es un story board, amigos) hasta que Juan Díaz Canales llegó y dirigió a su equipo imponente y, para muestra un botón, les lideró como hay que hacerlo: a la cabeza.
Agradecido y emocionado.

Juan Díaz Canales dijo...

Gracias a todos por vuestras visitas y aportaciones en forma de sabios comentarios.
Es un tema en el que efectivamente, es difícil llegar a una conclusión, pues la naturaleza del ser humano se debate desde la noche de los tiempos entre la reafirmación de su individualidad y su vocación gregaria.... ¡qué sé yo...!

Antonio: Amigo, yo si que agradezco y me emociono con tus bellas palabras.
Ahora bien, dirigir un grupo con tanto talento cómo el que tenía, carece de mérito. Simplemente hay que dejarles hacer. Además, comparado con la titánica tarea de dirigir una película de dibujos (y hacerlo tan bien) es un juego de niños.

Resumiendo, ¡lo tuyo sí que fue de nota!

Vazquez dijo...

Nunca me gustó el ego, me parece mas un obstaculo que algo bueno que te ayude a ir a ningun lado, es un bicho insaciable y puedes verte un dia haciendo cosas solo por alimentarlo olvidando que empezaste a hacer el tipo de cosas que haces por otro motivo que nada tiene que ver, ...hay que saber domarlo y mantenrelo a raya, que no se convierta en rey de nada
saludos