domingo, 17 de junio de 2007

INSONDABLE- Capítulo séptimo y último.

"El destino no quiso que Thomas realizara ese camino sin retorno. Su cuerpo sin voluntad fue atrapado por las redes de unos pescadores. Afortunadamente había llegado lo suficiente­mente cerca de la superficie como para que se produjera el reencuentro con sus semejantes. La sorpresa que se llevaron sus captores al izar las redes fue monumental, si bien no supieron interpretar a ciencia cierta que era aquel extraño sujeto inmóvil que yacía enredado sobre la cubierta de su barca. Tenía aspecto humano, pero nunca habían visto una piel tan extremadamente incolora. Sus ojos estaban tan abiertos y abultados que casi se salían de las órbitas, y ni un sólo pelo cubría su cuerpo. Ante la imposibilidad de entender lo que estaban viendo, convinieron desde un principio en que aquello no podía ser otra cosa que una persona ahogada".
-Esta es a grandes rasgos, la historia de Thomas Lieber.- Exclamó el anciano con evidente satisfacción.
-Más tarde fue trasladado a una pequeña isla cercana a Samoa. Allí fue donde postrado en una hamaca, y siempre bajo la protección del sol, me contó bastantes años después este increíble relato. Aún tenía esos ojos saltones y su piel seguía siendo de un blanco enfermizo. Cuando me estrechó su única mano gélida, noté un escalofrío que me recorrió todo el cuerpo. Pero si algo me impresionó de verdad, fue su rostro. Este estaba surcado por incontables y profundas arrugas donde parecían estar escritas las primeras líneas de la crónica sobre la creación del universo.
Bernardo había seguido completamente absorto el relato, pero el silencio que sucedió al término de éste lo trajo de súbito a la realidad. Paulatinamente volvió a ofuscarse, pero esta vez de una manera más violenta que antes de que el viejo comenzara su historia, algunas estaciones atrás. Para sobrepo­nerse al traquetear del tren, Bernardo gritó con fuerza en dirección a su incómodo compañero de viaje.
-Oiga usted. ¿Por qué clase de idiota me ha tomado? ¿Pien­sa que me voy a tragar esa sarta de paparruchas?. Es usted un viejo majadero y cargante. Ni el tío más chiflado del mundo se tragaría esas estúpidas historias para cretinos.
Su interlocutor aguantó esta descarga de insultos con aparente indiferencia, matizada con lo que parecía una ligera sonrisa de autosatisfacción. Bernardo, en pleno ataque de incontinencia verbal, seguía despotricando.
-No sé cómo he aguantado hasta el final todas esas sande­ces. Váyase con ese cuento a convencer a otro idiota. Me río de la muerte, lo desconocido y toda esa estúpida palabrería para supersticiosos.
El anciano, que había aguardado pacientemente su turno, empezó a hablar como paladeando cada palabra.
-Pues no debería reírse, mi grosero amigo. Quizás su obcecación le ha impedido darse cuenta, pero ya hace un buen rato que el tren está atravesando este oscuro túnel. ¿No cree que está siendo demasiado largo?.
De nuevo, un denso silencio invadió la estancia y Bernar­do creyó que le aplastaba contra su asiento. Le faltaba el aire. La oscuridad en el compartimiento era absoluta. Un miedo irra­cional empezó a apoderarse de él. Sí, efectivamente, el túnel estaba resultando demasiado largo...”

Copyright de texto e imagen de Juan Díaz Canales

9 comentarios:

Joaquín Rosado Martel dijo...

muy buenas!

felicidades por blacksad....me encanta, pero supongo que todo lo que te pueda decir estaras harto de escucharlo!

seguir asi!

seria un honor q te pasaras por mi blog xDD


SALUDOS!!

Gabor dijo...

Ole que final! como no podía ser de otra manera!

Joaquín Rosado Martel dijo...

gracias por visitarme!!!

voy terminar de leer insondable, que voy muy atrasado...:P


SALUDOS!!!!!!!!

Alina Chau dijo...

Love your style, the collage piece below is awesome!

Montserrat dijo...

Ummm...es un final digno del Creepy!!! El agobiazo final, sí señor! Chapó!

dintoons dijo...

very powerful and dynamic!!

TenienteCastillo dijo...

Muy buena historia. Parece un relato de esos de "Historias fantásticas" (no recuerdo el nombre exacto). Me ha gustado mucho. Me he leído los siete capítulos del tirón.

Gracias.

Mar dijo...

Releídos de nuevo y del tirón: no podía ser de otra forma.
Muchas gracias por la historia!!!... y por los dibujos (no seas tan modesto :-D)

Besitos

Gus dijo...

Saludos nostalgicos desde los paises celtas....ya veo que no parais cabrones,yo tampoco,despacito,pero con buena letra jejejeje, un abrazo para ti y para Teresa¡